Los gestores de producto ágiles

Todo lo que necesitas saber sobre el gestor de productos ágiles (pero que no te atrevías a preguntar).

Sherif Mansour Sherif Mansour

Se supone que los productos y las funcionalidades de un entorno ágil fluyen. No lo hacen como el agua de fregar sucia que contiene pedacitos y trozos que se arremolinan... (porque ¡puaj!). Se parece más a una lámpara de lava: una evolución visible y constante. Pero lo que diferencia la evolución del software del de la novedosa lámpara de dormitorio es la estrategia. Y aquí es donde entra en juego el papel del gestor de productos.

Una de las cosas más emocionantes que puedo hacer siendo gestor de productos de Confluence, el software de wiki de Atlassian, es hablar con muchísimos clientes. Les oigo hablar de lo que les funciona y de los retos a los que se enfrentan mientras desempeñan su misión de crear grandes productos.

Está bien: prácticamente cualquier medio. Sin duda, no recomiendo a nadie hacer algo ilegal. Ni desagradable. En fin...

¿Qué aspecto tiene la definición de los problemas de los clientes en un mundo ágil? El manifiesto ágil nos recuerda que no siempre debemos hacer las cosas al estilo "tradicional". Como gestores de productos, deberíamos hacer lo que sea necesario para contar la historia del cliente. Prueba cosas distintas: experimenta, explora y aplica lo que mejor funciona para ti y para tu equipo en el contexto en el que estáis trabajando. ¿Qué quiero decir con esto?

  • Si esto significa que puedes tener varios debates y esbozar algo en un trozo de papel, adelante, hazlo.

  • ¿Qué tal si pudieras reunir a todo el mundo (incluido el cliente) en una sala y hacer un ejercicio de asignación de historias de usuario? Si así se comunican bien los problemas, entonces no es necesario que hagas mucho más.

  • ¿O qué tal si visitas al cliente y observas el uso que hace del producto en contexto? ¿Podrías reunir a los ingenieros y diseñadores con el cliente para que escuchen y observen sus problemas?

  • Equipar al producto con puntos de enganche de análisis proporciona más datos precisos sobre el uso que los clientes hacen del producto. 

  • Otra opción sería convocar a la tríada del producto (gestor de productos, ingeniero y diseñador) para una reunión rápida en la que esbozar, debatir y tomar algunas decisiones rápidas en el momento.

  • ¿Necesitas explorar algo más? Prueba a organizar un taller en el que reunir a las principales partes interesadas. Podéis utilizar una pizarra blanca o incluso crear multitud de prototipos en papel para profundizar en la comprensión de los problemas que intentáis resolver y en cómo podríais hacerlo.

Ya te vas haciendo una idea. Antes, la gestión de productos y la documentación de requisitos eran casi sinónimas. ¡Y no es de extrañar! Escribir documentos de requisitos del producto (PRD) de 20, 50 o incluso 100 páginas, inevitablemente, ocupará toda tu jornada. Sin embargo, en el mundo de la metodología ágil, es importante que consideremos la redacción de un documento de requisitos como una de las muchas maneras que tenemos para ayudar a definir y comunicar los problemas de los clientes.